Karina Valdez Narvaez
Desde muy pequeña tenía curiosidad por cómo se sentiría estar en la cima de una montaña, mientras viajaba apreciaba con gran curiosidad los paisajes de los Andes ecuatorianos, jamás pensé que llegaría al menos a pisar sobre las faldas de un nevado y que tendría la condición física para este deporte. Lo que les puedo decir de mi experiencia es que cualquier sueño en la vida se puede cumplir y que Dios abre un espacio en nuestra vida y se cumplen. Yo cumplí mi sueño de llegar a la cumbre del volcán Cotopaxi y me siento orgullosa.